Celdas de formación robótica
Una celda de formación tiene una sola tarea: poner un robot industrial o colaborativo real frente a quien está aprendiendo, sin la planta, sin el proyecto de resguardos y sin el riesgo. Las nuestras llegan preprogramadas, sobre ruedas y lo bastante angostas para pasar por una puerta estándar.
Intuitiva y adaptable
Los programas de ejemplo vienen precargados para que un grupo pueda hacer funcionar algo el primer día. El gripper y las piezas de trabajo se entregan con la celda, y los paquetes de aplicación se configuran al plan de estudios en lugar de doblar el plan de estudios a la celda.
Ágil
Un cable de alimentación de diez metros y una puerta de seguridad permiten colocar la celda donde ocurre la clase. El gripper viene montado y la superficie de trabajo es de perfil de aluminio, de modo que la celda puede modificarse conforme avanza el curso.
Compacta
La celda pasa por una puerta estándar, se desplaza sobre ruedas y se apoya en pies estabilizadores durante el uso. No hay que remodelar un aula para alojarla.
Tres niveles de complejidad
Básico
Modos preprogramados, operación básica, movimiento manual y enseñanza de puntos. Lo suficiente para que un grupo gane confianza con la consola y el sistema de seguridad.
Intermedio
Añade transportador, estación de esmerilado y trabajo con HMI, de modo que el robot deba coordinarse con algo distinto de sí mismo.
Avanzado
Cambio de herramienta, sistemas de visión y detección de piezas por RFID — las partes de una celda real que convierten un programa en un proceso.
Para quién son
Centros técnicos, universidades y centros de formación profesional, y fabricantes con capacitación interna que prefieren no sacar de servicio una celda de producción para enseñar en ella.
Pregunte por las opciones de configuración o solicite una cotización.